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El amor es Fecundo

FECUNDO

Hay que luchar constantemente por un amor cada vez más “fecundo”. Fecundo significa principalmente a ‘abierto a la vida’. Significa no hacer nada que esterilice a la persona humana o al acto sexual. Para poderme donar a ti en el acto conyugal, debo darte todo lo que soy, incluyendo mi fertilidad, y debo recibir todo lo que eres, incluyendo tu fertilidad. Rechazar la fertilidad es rechazar a la persona. Si buscamos el placer sexual fuera del contexto de la donación total y abierta a la vida, cesa de ser intercambio de personas y se convierte en un intercambio de bienes, una prestación de servicios. Esterilizar el acto sexual suele causar conflicto y distancia en la relación, y daña la unión.

Esto no significa que tenemos que tener 20 hijos, sin tomar en cuenta la salud o la prudencia. Debemos siempre tomar en cuenta 2 factores principales: la prudencia y la generosidad. ¿Sería más prudente y más generoso ahora buscar otro embarazo? ¿O sería más prudente y más generoso ahora evitar otro embarazo? Hacer este discernimiento con sinceridad y frecuencia ayuda para vivir una paternidad responsable. Cuando llegamos a la conclusión, a la mano de Dios, que sería más prudente, generoso y amoroso evitar un embarazo, hay una manera sana, digna y confiable de lograrlo: se llaman métodos de reconocimiento de la fertilidad. Usando todos los avances de la ciencia moderna, puede ayudar a cualquier mujer, cualquier pareja, a saber con certeza cuando hay posibilidad de embarazo y cuando no la hay.

Al obtener esta certeza, sólo tendrían que abstener de las relaciones sexuales durante la semana de fertilidad. Los métodos que más recomiendo son el CREIGHTON y el Billings, siempre y cuando se ofrezca buena instrucción y buen acompañamiento.

Fuera del contexto de la fertilidad biológica, también existe una fecundidad espiritual para cada persona y cada pareja que se entrega en la misión que Dios le haya confiado. Abrirnos con confianza e ilusión ante el don de Dios, el Espíritu Santo, siempre dará fruto abundante, incluso cuando no lo logramos percibir.

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