Jose María Heredia 2910, Prados de Providencia, CP 44670, Guadalajara, Jal.
(+52) 33 31 49 59 61

La especial relación entre madre e hijos

El título de “Mamá” es a la vez común y único. Hay madres dedicadas en todo el planeta, pero cada una es la persona, la mamá, más importante del mundo para sus hijos.

Ahora que he estado en ambos posiciones, hija y mamá, puedo apreciar esto mucho mejor. ¿Quién más podría aguantar a alguien vomitando en sus hombro todos los días? ¿Quién más pasa tantas noches sin dormir? Las mamás aguantan mucho, pero las recompensas que reciben – una sonrisa sin dientes, un abrazo cariñoso, un “gracias” – no tienen precio.

 

Los arrullos especiales y los pequeños sonidos que mamá hace para calmarlos – son una canción de cuna para los bebés y los niños pequeños. Las mamás son como mantitas protectoras ambulantes. Cuando las madres y sus hijos desarrollan un lazo, nadie, absolutamente nadie, llega a la altura de mamá.

Afortunadamente, esta unión esencial no sólo ocurre entre las madres biológicas y sus bebés. Las madres adoptivas, abuelas u otros cuidadores especiales pueden convertirse en la mamá de un niño. El sólo dar a luz no significa automáticamente que te conviertes en mamá. Cuando un niño cuenta con una mujer que le provee seguridad, aceptación, amor, afecto, ayuda y aprendizaje – entonces sabe quién es su mamá.

Una buena relación madre-hijo, madre-hija se basa en la calidez y grandes cantidades de tiempo pasado juntos. Por lo general, las madres nutren directamente a sus hijos e hijas con juegos, arreglando su cabello, preparando sus alimentos favoritos, cambiando sus pañales, atendiéndoles cuando están enfermos, pasando tiempo juntos, etc. Las mamás desarrollan una relación de estrecha unión con sus hijos a través de estas actividades. Puedo recordar muchas ocasiones en las que mi madre hizo eso conmigo, y que yo lo he hecho con mis tres niñas. Son esas pequeñas cosas las que van creando, sumándose en toda la relación.

Cuando sientes que necesitas esa persona que te conoce mejor que nadie, te acepta, entiende lo que te hace sentir mejor, no necesitas a nadie más que a mamá. Mamás, sigan haciendo lo que hacen todos los días. Esas pequeñas cosas que cuentan tanto. Y aun cuando sus hijos las vuelvan locas y quisieran enviarlos muy lejos, sólo un suave beso en la mejilla o un abrazo inesperado mejor todo a tu alrededor como por arte de magia.

X